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May 19, 2006
Lo que los consumidores deben saber sobre seguridad de los alimentos y el agua durante huracanes, cortes de electricidad e inundaciones
(This document in English)
1. Prepárese
- Asegúrese de tener termómetros para refrigerador tanto en el refrigerador como en el congelador. El termómetro para refrigerador indicará la temperatura dentro del refrigerador y el congelador en caso de un corte de electricidad, y lo ayudará a determinar si los alimentos son seguros.
- Asegúrese de que el congelador esté a menos de 0 °F y el refrigerador a menos de 40 °F.
- Congele recipientes con agua, para que el hielo ayude a conservar los alimentos fríos en el congelador, refrigerador o nevera después de un corte de electricidad. Si el suministro normal de agua está contaminado o no está disponible, el hielo derretido puede servir para proporcionar agua para beber.
- Congele los alimentos refrigerados como sobras, leche y carnes frescas rojas y de ave que no necesite de inmediato. Esto ayuda a mantenerlos a una temperatura segura por más tiempo.
- Agrupe los alimentos en el congelador. Esto ayuda a que éstos permanezcan fríos por más tiempo.
- Tenga neveras a mano para mantener los alimentos del refrigerador fríos si la electricidad se corta por más de 4 horas. Compre o haga cubos de hielo y guárdelos en el congelador para usarlos en el refrigerador o en una nevera. Congele bolsas de gel pack con anticipación para usarlas en las neveras.
- Planifique con anticipación e infórmese de dónde puede comprar hielo seco o cubos de hielo.
- Guarde los alimentos en estantes que estén protegidos del flujo de agua contaminada en caso de inundación.
- Asegúrese de tener agua embotellada almacenada en un lugar que sea lo más seguro posible en caso de inundación.
2. Cuando se corte la electricidad
- Mantenga las puertas del refrigerador y el congelador cerradas tanto como sea posible a fin de mantener la temperatura fría. El refrigerador mantendrá fríos los alimentos durante aproximadamente 4 horas si se mantiene cerrado. Un congelador lleno mantendrá la temperatura durante 48 horas aproximadamente (24 horas si está medio lleno) si la puerta se mantiene cerrada. Compre hielo seco o cubos de hielo para mantener el refrigerador lo más frío posible si se corta la electricidad durante un período prolongado de tiempo. Cincuenta libras de hielo seco deberían mantener frío un congelador lleno de 18 pies cúbicos durante dos días.
- Si piensa comer carne roja, carne de ave, pescado o huevos refrigerados o congelados mientras aún están a una temperatura segura, es importante que los alimentos se cocinen a la temperatura adecuada para garantizar que se haya destruido toda bacteria transmitida por los alimentos que pudiese estar presente en éstos.
- Lave las frutas y las verduras con agua proveniente de una fuente segura antes de comerlas.
- En el caso de los bebés, si es posible, use fórmula preparada y enlatada que no requiera agregar agua. Cuando use fórmulas concentradas o en polvo, prepárelas con agua embotellada si la fuente de agua local está potencialmente contaminada.
3. Cuando vuelva la electricidad
- Determine la seguridad de sus alimentos. Si se mantuvo un termómetro para refrigerador en el congelador, verifique la temperatura cuando vuelva la electricidad. Si el termómetro del congelador indica 40 °F o menos, los alimentos son seguros y se pueden volver a congelar. Si no se mantuvo un termómetro en el congelador, revise cada envase de alimentos para determinar su seguridad. No se puede confiar en la apariencia o el olor. Si los alimentos aún contienen cristales de hielo o están a 40 °F o menos, es seguro volver a congelarlos o cocinarlos.
- Los alimentos refrigerados debieran ser seguros si la electricidad vuelve en 4 horas o menos. Mantenga las puertas cerradas tanto como sea posible. Deseche cualquier alimento perecible (como carne roja, carne de ave, pescado, mariscos, huevos y sobras) si estuvieron a más de 40 °F durante dos horas o más.
- Los alimentos perecibles, como carne roja, carne de ave, pescado, mariscos, leche y huevos, que no estén adecuadamente refrigerados o congelados, pueden causar enfermedad si se consumen, incluso si están bien cocidos.
4. Cuando se produce una inudación
Seguridad del agua
- Use agua embotellada que no haya estado expuesta a las aguas de crecida si es posible.
- Si no tiene agua embotellada, debe hervir agua para que sea segura. Hervir el agua mata la mayoría de los organismos que causan enfermedades que pueden estar presentes. Si el agua está turbia, fíltrela con paños limpios o déjela decantar y luego use el agua clara para hervirla. Hierva el agua durante un minuto, déjela enfriar y guárdela en recipientes limpios con tapa.
- Si no puede hervir agua, puede desinfectarla con cloro doméstico. El cloro mata a algunos de los tipos de organismos que causan enfermedades que pueden estar en el agua, pero no a todos. Si el agua está turbia, fíltrela con paños limpios o déjela decantar y luego use el agua clara para desinfectarla. Agregue 1/8 cucharadita (u 8 gotas) de cloro doméstico líquido normal, sin aroma, por cada galón de agua, revuelva bien y deje reposar durante 30 minutos antes de usarla. Guarde el agua desinfectada en recipientes limpios con tapa.
- Si tiene un pozo que se inundó, el agua se debe analizar y desinfectar después de que retrocedan las agua de crecidas. Si sospecha que su pozo puede estar contaminado, comuníquese con el departamento de salud estatal o local o el representante de extensión agrícola para obtener recomendaciones específicas.
Seguridad de los alimentos
- No ingiera ningún alimento que pueda haber entrado en contacto con agua de crecidas.
- Deseche cualquier alimento que no esté en un envase a prueba de agua si existe la posibilidad de que haya entrado en contacto con agua de crecidas. Los envases de alimentos que no son a prueba de agua incluyen los de tapa rosca, tapa a presión, tapa extraíble y tapa de borde fruncido. Además, deseche las cajas de cartón de fórmula, leche o jugo y los alimentos enlatados de fabricación casera si entraron en contacto con el agua de crecidas, ya que no se pueden limpiar ni desinfectar de forma eficaz.
- Revise los alimentos enlatados y deseche cualquier alimento envasado en latas dañadas. El daño de las latas es evidente por la hinchazón, filtración, perforaciones, agujeros, grietas, oxidación extensa o aplastamiento o abolladura de tal magnitud que evite amontonar o abrir las latas con un abrelatas de rueda manual.
- Los alimentos preparados comercialmente que no presenten daño y que estén en latas de metal y en envases flexibles herméticos (por ejemplo, envases flexibles de jugo o de pescado y mariscos no perecibles) se pueden salvar si hace lo siguiente:
- Retire las etiquetas, si se pueden sacar, ya que pueden albergar suciedad y bacterias.
- Lave bien las latas o envases flexibles herméticos con jabón y agua caliente si está disponible.
- Cepille o limpie cualquier tipo de suciedad o cieno.
- Enjuague las latas o envases herméticos flexibles con agua que sea segura para beber, si tiene, ya que la suciedad o los restos de jabón disminuyen la eficacia de la desinfección con cloro.
- Luego, desinféctelos por inmersión de una de las siguientes dos formas:
- colóquelos en agua, haga hervir el agua y deje hervir durante 2 minutos; o
- colóquelos en una solución preparada recientemente de 1 cucharada de cloro doméstico líquido sin aroma por galón de agua de beber (o el agua más clara y limpia disponible) durante 15 minutos.
- Deje secar al aire las latas o envases herméticos flexibles durante 1 hora como mínimo antes de abrir o guardar.
- Si las etiquetas se pueden sacar, vuelva a etiquetar las latas o envases herméticos flexibles indicando la fecha de vencimiento (si está disponible) con un rotulador.
- Los alimentos en latas o envases herméticos flexibles reacondicionados se deben usar lo antes posible después de lo anterior.
- Cualquier formula para bebés en envases de metal reacondicionados se debe diluir en agua para beber limpia.
- Lave bien las ollas metálicas, los platos de cerámica y los utensilios (incluidos los abrelatas) con jabón y agua caliente si está disponible. Enjuáguelos y luego desinféctelos hirviéndolos en agua limpia o sumergiéndolos durante 15 minutos en una solución de 1 cucharada de cloro doméstico líquido sin aroma por galón de agua de beber (o el agua más clara y limpia disponible).
- Lave bien los mesones con jabón y agua caliente si está disponible. Enjuáguelos y luego desinféctelos aplicando una solución de 1 cucharada de cloro doméstico líquido sin aroma por galón de agua de beber (o el agua más clara y limpia disponible). Deje que se sequen al aire.